La familia Hernández García emitió un comunicado este viernes en el que rechaza categóricamente las acusaciones realizadas por el expresidente Porfirio Lobo Sosa contra el exmandatario Juan Orlando Hernández, calificándolas como “graves e infundadas”.

En el documento, la familia sostiene que la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York dejó claro durante el proceso judicial contra Hernández que no existe evidencia que lo vincule con ningún asesinato. Según el comunicado, durante la audiencia de sentencia del 26 de junio de 2024, el juez federal Kevin Castel afirmó que no había base para concluir que Hernández o su hermano, Tony Hernández, hubieran causado la muerte de Nery Orlando López Sanabria, conocido como Magdaleno Meza.

La familia también aseguró que es “absolutamente falso” que el exgobernante tenga relación con la muerte de Said Lobo, hijo del exmandatario hondureño. Señalan que el 14 de julio de 2022, fecha en que ocurrió el crimen, Hernández se encontraba detenido en una prisión federal en Brooklyn, Nueva York, bajo vigilancia permanente y con comunicación estrictamente limitada.

Asimismo, argumentaron que las acusaciones recientes contradicen los propios registros del juicio en Nueva York, ya que, según la defensa, no fue sino hasta el 16 de enero de 2024 que la Fiscalía de Estados Unidos presentó una moción informando que el testigo identificado como CW3 —posteriormente revelado como Fabio Lobo— comparecería en el proceso.

En el comunicado, la familia también reveló que desde 2022 han recibido amenazas de muerte provenientes del crimen organizado. Indicaron que estas advertencias fueron mencionadas por Hernández ante el juez Castel durante una audiencia el 18 de enero de 2024, al referirse a información proporcionada por el FBI sobre una organización criminal que presuntamente planeaba atentados contra miembros de su familia y otras figuras públicas.

Ante esta situación, solicitaron al Ministerio Público de Honduras que investigue con urgencia los hechos y revise los informes del FBI y de la Agencia Técnica de Investigación Criminal relacionados con la muerte de Said Lobo. También pidieron gestionar asistencia judicial internacional para obtener documentos presentados ante la corte estadounidense.

Finalmente, la familia Hernández García afirmó que durante años han sido víctimas de campañas de odio, acusaciones falsas y persecución política. Aunque expresaron solidaridad con la familia Lobo por la muerte de su hijo, subrayaron que el dolor no debe ser utilizado como base para realizar acusaciones sin pruebas.

En ese sentido, responsabilizaron públicamente al expresidente Lobo por cualquier situación que pueda poner en riesgo la seguridad de su familia debido a declaraciones que, aseguran, carecen de sustento.